Los feriados en Chile son oficialmente. Cinco de ellos son irrenunciables (como Año Nuevo, Día del Trabajador o Fiestas Patrias). Pero la discusión no se centra solo en cuántos hay, sino en su impacto: ¿realmente influyen en la productividad del país o son más bien un respiro necesario?
Productividad: mucho más que contar feriados
Chile tiene más feriados que el promedio de la OCDE, pero también trabaja más horas: 44 semanales frente a las 34 de Alemania o las 29,5 de Países Bajos. El problema, según analistas, no son los feriados en Chile, sino la baja inversión en tecnología, los salarios reducidos y la informalidad laboral.
Un espejo con otras latitudes
La discusión no es exclusiva de los feriados en Chile. En países como Estados Unidos y varias naciones europeas, se ha debatido la relación entre festivos y productividad. Pero la evidencia es limitada.
Es decir, aunque se eliminen feriados, no hay garantía de que la productividad mejore. Lo que sí está comprobado es que los trabajadores necesitan descanso para mantener su rendimiento en el largo plazo.
La verdadera pregunta es si el país está dispuesto a mirar más allá del calendario y atacar el problema de fondo: inversión, educación y regulación. Solo así los feriados podrán dejar de verse como “pérdidas” y convertirse en parte de un modelo más humano y equilibrado.
Sumado a jornadas de trabajo más cortas (con la ley progresiva de 40 Horas), “podrían mejorar la calidad de vida, siempre y cuando estos salarios se paguen de acuerdo con una mayor productividad a escala estructural”.
¿Y tú, qué piensas? ¿Quieres menos feriados? Nosotros, parece que no, y es que hay tantas cosas que hacer en Santiago, que cada día libre, ¡vale la pena!

