Menos conocida que Starbucks pero igual de adictiva, la Fuente de Soda Miguelayo nació en 2018 en Macul. Su fundador, Miguel Fernández, decidió que la comida rápida chilena merecía competir de igual a igual con gigantes como McDonald’s o Burger King. ¿Su fórmula? Sabor local, precios accesibles y servicio continuo las 24 horas, los 7 días de la semana.
Una expansión más comentada por sus fanáticos
Este año, Miguelayo abrió tres nuevos locales en Vitacura, Puente Alto y Providencia, llegando a un total de siete sucursales en Santiago. Y aunque todavía falta cortar la cinta en La Florida, el local ya está listo pero detenido por permisos municipales, pero los vecinos están atentos a este espacio 24/7 que podría convertirse en el nuevo punto de encuentro nocturno.

El hito que marcó un antes y un después
A finales de 2024, la marca inauguró su fábrica y central de distribución en Macul, a solo 20 minutos en auto del centro de Santiago. Este movimiento asegura lo que muy pocas cadenas nacionales logran: consistencia y velocidad en cada pedido, sin importar la comuna. Algo así como la versión chilena de la logística que hizo famoso a Amazon.
Rumbo a regiones: la promesa de 2026

Ni los santiaguinos se lo quieren perder y ahora Miguelayo planea ir más allá. La región de Valparaíso aparece como la primera gran candidata a recibir esta experiencia.
El secreto está en entender al cliente nocturno. Mientras las cadenas multinacionales bajan cortinas temprano en feriados o fiestas patrias, la Fuente de Soda Miguelayo mantiene el servicio abierto sin interrupciones.
Esa constancia la convierte en el “mejor amigo del trasnoche” y en la alternativa real a un combo Big Mac.